
Una vez leí que los leones son expertos en provocar una disputa y si no quieres, insisten e insisten hasta que la dulce gacela saca el aguijón y es justo en ese momento cuando la declaran loca o maltratadora. Hasta las personas más tranquilas pueden llegar a sufrir ataques de ansiedad... como es mi caso. Un insulto o una acusación muy dolorosa o muy injusta puede despertar mucha rabia. Si algún día alzamos la mano ¿nos convertimos en leones?
Creo que hay una clara diferencia entre león y gacela enfadada y no es la de levantar la mano un día. La primera de ellas es la asiduidad. Los leones dejan a su paso un reguero de gacelas heridas: otras parejas, familiares, hijos... Las gacelas sólo intentan herir a sus leones cuando intentan defenderse.
Hay otra diferencia clara: un león jamás confiesa con culpa que ha pegado a un tercero porque normalmente se cree con la razón y jamás admitiría su responsabilidad en una relación de maltrato. Puede mostrar culpa ante su gacela para manipularla y rogarle perdón con el objeto de que no se separe de ella. Pero ante un tercero se mostrará como una víctima de su gacela. Dirá a todo el mundo (especialmente a sus amantes) que es un incomprendido, que su pareja le monta espectáculos, que le agrede verbalmente... ante terceros, su relación será o perfecta o se identificará él como la víctima.
Hay leones que se atreven a denunciar por maltrato a sus gacelas, asunto este que me parece el colmo de los colmos pero que es más frecuente de lo que creemos. Y por eso hay que tener mucho cuidado y delicadeza con quienes confiesan que han pegado y con quienes confiesan que les han puesto una denuncia injusta. No sabemos si son leones, la verdad, aunque sí sabemos una certeza irrefutable: ambas historias confesadas, JAMAS DEBIERON OCURRIR.
Ante todo, gracias por tu blog y por este artículo. Pienso que todo el mundo tiene derecho a la autodefensa, incluso con violencia cuando está en peligro tu integridad como persona.
ResponderEliminarUna vez no es maltrato, es un episodio de violencia que debe ayudar a reflexionar sobre la causa del mismo y cómo se ha podido llegar a ello.
Una vez es una señal de que algo no funciona y deberíamos tomar nota y pedir ayuda o, en su caso, pensar qué cosas deben cambiar porque tras la primera ocasión de violencia, si no se hace nada, vendrá una segunda y una tercera.
Cuando es el hombre al que se le "escapa" la mano una sola vez, eso indica que este hombre tiene problemas de autocontrol y que debe pedir ayuda para evitar que suceda de nuevo. En caso contrario, se repetira y profundizará esa violencia.
Un saludo y felices fiestas a las mujeres y hombres que creemos en la igualdad.
Muchísimas gracias por tu puntualización, Fernando. Esto completa en mucho el artículo. Gracias por estar tan atento a todo.
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