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Lo mejor está por llegar

sábado, marzo 19, 2011

Dos formas en las que tu león boicotea tu dinero y por qué lo hace.



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 Dicen en broma que el dinero no da la felicidad pero ayuda a conseguirla. En el caso que nos ocupa, no sólo ayuda a ser felices sino a ser libres. Necesitamos dinero porque algún día tendremos que huir de nuestros leones. A lo mejor no necesitamos mucho porque sólo tenemos que huir nosotros pero a lo mejor necesitamos mucho más para huir con nuestros hijos y que no les falte de nada. Una de las principales causas por las que no podemos huir de ellos es porque no tenemos recursos para hacerlo aunque psicológicamente estemos preparados. Por ese motivo, necesitamos dinero.

Como decía en el título de este artículo, hay dos formas en las que nuestro león impide que tengamos dinero. No lo hace inconscientemente. En absoluto. Lo hace deliberadamente porque sabe que sin dinero, no podemos salir del redil. El dinero es control y él controlará tu dinero y lo hará de dos formas posibles:

1. Hay leones que manejan las finanzas de su pareja. Ellos deciden qué productos financieros se contratan, qué cuentas se manejan, cómo se administran los gastos e ingresos, deciden cuándo se ahorra y deciden cómo se administra el ahorro e incluso pretenden hacer todo eso con las claves del banco de su pareja (por experiencia en un banco, sé de lo que hablo). La mayoría de los leones son pésimos gestores y procuran que no haya ahorros. Cuando hay algún sobrante en las cuentas, inventan un viaje, o una reforma, o una "compra necesaria" y dilapidan los ahorros. Entre otras cosas, elevan el nivel de endeudamiento. Utilizan tarjetas de crédito e imposibilitan que las cuentas estén saneadas. Necesitan que no haya dinero en las arcas con el que huir y así actúan. No tendrás acceso a tu nómina porque ésta estará en su totalidad dedicada a sufragar gastos que tú no habrás elegido.

2. Hay otro tipo de leones que no es que sean malos gestores económicos sino que son un desastre en el mundo laboral. Siempre andan desempleados, consiguen trabajos y se enfrentan a sus jefes y pronto son de nuevo despedidos. O critican todo aquello que pueda suponer para ellos una oportunidad laboral: son artistas incomprendidos, o son personas que, según ellos, están poco valoradas por el mercado y realmente no actúan para resolver su situación. Para ellos lo cómodo es que tú los mantengas, con lo que te resultará harto difícil sostener los gastos y además intentar ahorrar. Estos últimos hacen todavía más difícil la huida porque al depender de tí, no puedes coger la maleta e irte ya que normalmente se instalan en tu casa y entonces tienes que hacer dos esfuerzos muy difíciles: romper la relación y echarle de tu casa.

En ambos casos se hace imprescindible esconder dinero. Es así de duro, pero es así de necesario. Si salvas algo de dinero cada mes antes de que tu león lo dilapide, pronto tendrás una salvaguarda para cuando tengas que dejar la relación. Ten muy presente que si abres una cuenta en otro banco, la información fiscal lo delata. Si él es de los de la primera descripción, también controlará toda la información fiscal que llegue a casa. Así que tendrás que buscar una manera física de esconder ese dinero. Piensa en un sitio donde nunca miraría (libros, botellas de productos limpiadores, bolsillos de ropa que no se pone o que tú no te pones, objetos decorativos que no limpia... etc).

En el segundo caso, si te ves en la obligación de echarle de tu casa JAMÁS CAMBIES LA CERRADURA. Es un delito y podrían meterte en la cárcel. Asesorate legalmente. Tu dinero escondido te ayudará para esos menesteres.

Si eres de las personas que tienen que pedirle dinero a sus parejas para comprar, pídele más de lo que necesitas y guarda siempre la diferencia. Dale algo de esa diferencia para que crea que ha sobrado y que eres legal con las cuentas. Si te pide los tíckets, entonces tendrás que buscar otro sistema.

No te preocupes. Por muchos límites que él ponga a tus finanzas, siempre hay una escapatoria. Vende, por ejemplo, los objetos y las joyas que no utilices. Busca la forma de dar un servicio cobrando lo que puedas hacer en tu tiempo libre (coser, hacer trabajos de traducción, corregir textos, planchar... lo que se te ocurra). Sé que todo lo que te estoy contando te obliga a traicionar a tu león pero piensa que esto no lo harías si tu vida estuviera exenta de peligro y de sufrimiento.

Olvida la culpa y esconde el dinero. Lo necesitarás.


Por favor, piensa en posibles maneras de conseguir y esconder dinero y coméntalas para que otras gacelas puedan usarlas.


Descripción de la Casa del Libro: "Aunque nos parezca increíble, existen maneras de ganar dinero en épocas de crisis. Aitor Zárate no enseña cómo conseguirlo, aconsejándonos cómo sacar partido a nuestros ahorros y dónde invertir, cómo conseguir la independencia financiera, salvaguardar el patrimonio, pagar menos impuestos y en última instancia, ser más feliz."